¿Cómo cuidabas tus muebles escolares?

Soy originaria de la Ciudad de México y recuerdo que en mi época cuando recién comencé mis estudios de primaria el concepto de escuelas particulares no era de lo más habitual, no al menos en mi zona.

Todos en la colonia fuimos a una de las dos escuelas primarias de gobierno a las que teníamos acceso.

Eran escuelas, desde mi punto de vista, normales, bien equipadas, donde los profesores tenían un papel crucial, las instalaciones eran muy buenas, junto a todo el mobiliario.

En nuestra escuela, el profesor tenía su propio espacio y teníamos un enorme pizarrón verde donde el gis era el protagonista y las sillas escolares se asignaban a cada uno de los alumnos.

Recuerdo muchos detalles de esta época, cuando el cuidado de todos los muebles y accesorios de la escuela quedaban bajo nuestro resguardo y todos éramos responsables de cuidarlos.

Te mencioné que al principio de año nos asignaban nuestras sillas escolares, éstas tenían un número y las asociaban con nuestro nombre.

Por lo tanto, debíamos cuidar mucho nuestro lugar asignado. Como era una silla con una paleta de madera, era muy tentador el rayarlas, ya sea con el lápiz o la pluma.

Y sobre este asunto, la sanción ante este hecho vandálico era muy simple.

Primero eran llamados los padres; generalmente era mamá quien recibía la queja y así te iba en casa.

Por parte de la escuela te citaban el fin de semana y te pedían ir con una lija para madera y pintura.

Bajo el cuidado y guía del conserje, nos tocaba lijar toda la paleta hasta que quedara lisa y después tocaba pintarla.

Obviamente nadie nos ayudaba, esa era nuestra sanción, reparar el daño y créeme que funcionaba, porque no solo cuidabas tu lugar, sino el de los compañeros también, porque sabías que la tarea no era sencilla.

Y bueno, todavía falta anexar la sanción en casa, la cual generalmente consistía en no salir a jugar con los amigos y eso pesaba muchísimo en aquella época.

Lo mismo pasaba con las paredes, si las llegábamos a rayar, sufríamos la misma sanción.

A la distancia, veo que eran sanciones que ayudaban a valorar el trabajo de las personas y entender que hay que respetar y cuidar aquello que nos ayuda a realizar nuestro trabajo.

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Ahora veo que los chicos se encuentran lejos de apreciar y cuidar su entorno.

Mucho ha cambiado la disciplina comenzando con los padres y continuando con las autoridades escolares y el concepto que se maneja dentro de las escuelas particulares.

Creo que sería una muy buena idea incluir este sentido de cuidado y hasta pertenencia independientemente de que sea una escuela pública o particular.

Los niños deben saber que las cosas tienen una función y se deben cuidar.

Lamento mucho escuchar historias en donde el niño hace lo que quiere con su espacio y las autoridades no pueden hacer mucho porque el papá paga por su “educación”.

En fin, es una reflexión que dejo en este espacio, en donde podemos apoyarnos de forma mutua sin afectar la autoestima de nuestros hijos, al inculcarles valores de respeto y cuidado de lo que les rodea.

¿Tú qué opinas?