Cómo sacar provecho a la educación continua

 

Llevo un tiempo evaluando la pertinencia de inscribirme a unos diplomados médicos en línea. Lo que pongo en cuestión no es en absoluto la importancia del curso y los temas que se impartirán, pues me queda claro que en las profesiones relacionadas con el cuidado de la salud, estar al día es indispensable.

No obstante, lo que debo considerar con sumo cuidado es si éste es el momento adecuado para iniciar estos estudios, pues tampoco puedo descuidar mi trabajo ni tomar el diplomado a la ligera. Este dilema me llevó a reflexionar acerca de la educación continua, su importancia y también el hecho de que si no se le sabe aprovechar o no se elige el momento adecuado para dedicarse a ella, sus resultados no cuadrarán con nuestras expectativas e incluso podrían tener el efecto contrario al deseado.

Me explicaré mejor. Aunque no creo que pueda haber tal cosa como una sobrecalificación y menos aún un exceso de saber, me parece que si el tiempo dedicado a la formación se prolonga de tal forma que no dé tiempo a la práctica y a la experiencia, dicha formación quedará incompleta, pues no habrá ocasión de poner en práctica lo que se aprende. Por otra parte, si la concentración en el trabajo y la experiencia nos impide conceder tiempo suficiente al estudio, el resultado podría ser equivalente a no estudiar en absoluto, con la diferencia de que además habríamos invertido algo de nuestro tiempo y recursos.

Creo, sin embargo, que hay formas de organizarse y hacer que el estudio y la práctica no se estorben ni excluyan, sino que, por el contrario, se apoyen. Un asesor de los diplomados médicos que anteriormente mencionaba, me dio las siguientes recomendaciones para obtener el máximo provecho de la educación continua:

diplomados-medicos-en-linea

  1. Elegir temas que tengan relación con el trabajo actual

La mejor forma de hacer que el estudio y la práctica se complementen es seleccionando temas que sean relevantes para nuestro ejercicio profesional. Por ejemplo, si te interesa perfeccionar tu dominio de una lengua extranjera, no te inscribas a cualquier curso de inglés, francés, alemán o el idioma de tu interés, sino a uno en el que además de practicarlo, adquieras vocabulario y expresiones relevantes para el trabajo que desempeñas.

  1. Considerar diversos modelos de enseñanza

El tiempo y los horarios están entre los principales obstáculos para ampliar la formación profesional. Sin embargo, la tecnología nos da elementos para superarlos. Hoy puedes optar por cursos presenciales, a distancia o en línea. También cuentas con recursos como software y aplicaciones móviles, que te permiten estudiar y hacer ejercicios de práctica en cualquier lugar.

  1. Hacer un cronograma de estudios y apegarse a él

Ya sea que optes por cursos presenciales o en línea, es indispensable que organices tu agenda y reserves sesiones especiales para el estudio. De poco servirá que cumplas puntualmente con la asistencia a clases o a las asesorías en línea, si después no dedicas un tiempo a repasar los temas. Organiza tu agenda, reserva días y horas exclusivas para el estudio y trata de cumplir con ellos de la manera más disciplinada que puedas.

  1. Reconoce tus limitaciones y maximiza tus capacidades

El consejo no se refiere exclusivamente a las capacidades de aprender, que sin duda las tienes, sino a lo que puedes hacer en cuanto a tiempo, recursos o presupuesto. No sobrecargues tus jornadas con todo tipo de cursos, talleres o seminarios. Más vale dedicarse bien a uno solo, que avanzar poco y mal en varios.