Las carteras virtuales traen riesgos, así como recompensas

En esta última década hemos sido testigos de grandes adelantos tecnológicos y un claro ejemplo es el teléfono inteligente.

Este aparato ha tenido un cambio radical desde que apareciera su primera versión tipo “ladrillo” por la década de los ochenta, con un teléfono llamado DynaTAC (8000x) de Motorola.

De aquella versión a lo que hoy tenemos en nuestras manos existe un gran abismo de diferencia.

A través de este aparato no sólo podemos hablar por teléfono, que fue la razón de su invención, sino que tenemos toda una oficina rodante al alcance de un clic y ya va que vuela para convertirse en una cartera virtual.

Seguramente ya habrás escuchado o tengas instalado el Android Pay, Apple Pay o Samsung Pay, según tu caso.

Si no es así, te comparto que éste será el próximo paso para contar con la información de tu tarjeta de crédito, débito y recompensas para crear una "cartera virtual", que puedes utilizar para hacer las transacciones de punto de venta con solo un clic en tu teléfono inteligente.

Desde este tipo de aplicaciones bien podrás pagar los servicios de casa, de tu oficina, o bien el tramitar el financiamiento de autos, la hipoteca de tu casa, pagar la renta directamente a la cuenta de tu arrendatario o pagar tus compras… en fin, es el camino del futuro para dejar las tarjetas en casa o sencillamente deshacerse del plástico.

Y seguramente te estarás preguntando si es seguro o productivo almacenar datos tan altamente sensibles en un dispositivo portátil, por lo que vamos a observar esta propuesta desde tres ángulos: rendimiento, seguridad y conveniencia.

Rendimiento: Como en todo inicio de una idea y puesta en marcha, las cosas van sufriendo su trasformación poco a poco. En el caso de las aplicaciones de Apple Pay y Android Pay, es importante contar con ambos lados de la moneda, ya que se requiere que los minoristas instalen lectores de tarjetas que acepten dichas aplicaciones y ésta ha sido una adopción lenta.

En el caso de Samsung, ha intentado seguir una ruta diferente, utilizando la tecnología de transmisión magnética segura (MST), además de la plataforma de comunicación de campo cercano (NFC), que utilizan Android y Apple.

La teoría indica que ha permitido a Samsung Pay trabajar con cualquier lector de tarjetas. Sin embargo, sólo está disponible en ciertos teléfonos de dicha marca Samsung, y no es infalible. Cuando la aplicación y el lector de tarjetas no están de acuerdo, entonces deberás pagar a la vieja usanza

Seguridad: Es la parte más delicada de todo el concepto, ya que si se puede extraer cualquier cantidad de datos personales de tu teléfono inteligente o una tableta que ha sido robada o extraviada, como lo son correos electrónicos, fotos y documentos oficiales; entonces se comprenderá lo delicado de la situación.

De ahí que, siendo cartera virtual o no, es importante darle la mayor seguridad a tu dispositivo, como lo es a través de protegerlo con un bloqueo de pantalla. El bloquear tu dispositivo móvil es la primera línea de defensa para asegurar que tu información se mantenga a salvo.

Además, cada sistema operativo permite limpiar su dispositivo remotamente. Ahora que si piensas utilizar tu teléfono como cartera, asegúrate de que esta función esté habilitada y también asegúrate de saber cómo funciona, llegado el caso de utilizarla.

Conveniencia: Si la cartera virtual funciona y sabes cómo proteger tu información, entonces ¿deberías guardar tu tarjeta de crédito en tu teléfono inteligente? Por conveniencia, sí. Y bajo este punto podrías dejar tu cartera convencional.

Otra postura sería esperar a que evolucione y madure más esta tendencia, ya que se vislumbra que todo tipo de tarjetas, incluyendo licencia de conducir, prueba de seguro, tarjeta de visita y tarjeta de acceso al lugar de trabajo, entre otras, estén almacenadas en tu teléfono inteligente.

En fin, la cuestión es que los avances tecnológicos siguen avanzando y nosotros junto con ellos.